lunes, 27 de abril de 2015

La niña que medio vivía

Les voy a contar algo de la historia de la niña que medio vivía.
La niña que medio vivía, cada mañana, medio despertaba.
Sonaban y sonaban alarmas mientras se debatía entre despertar y seguir durmiendo.
La niña, medio despierta, medio se vestía.
Medio se peinaba, medio se arreglaba.
Medio caminaba, y medio llegaba a clases.
Medio escuchaba lo que decía el profesor. Medio se distraía. Medio pensaba.
La niña medio comía. Medio fumaba.
Decía que iba a estudiar, cuando en realidad, medio estudiaba.
Medio escuchaba música. Medio leía. Medio estudiaba.
Medio llegaba a su casa y medio se desvestía.
Medio soñaba, medio dormía.
Cuando estaba medio triste, medio lloraba.
La niña que medio vivía no podía largarse a llorar.
La niña que medio vivía siempre medio vivió porque (decía) no tenía tiempo para vivir.
Hasta que se murió. Pero no hay muertes a medias.

jueves, 23 de abril de 2015

Si te ríes mientras lloras, es porque estás cagá. No hay segundas lecturas.

viernes, 17 de abril de 2015

¿Quieres ser John Malkovich?


"Me levanto y tengo que hacerme cargo de toda mi historia. Qué paja."
Como un golpe, recordé por qué todos querían ser John Malkovich. Es sólo porque no queremos ser nosotros. Francamente levantarme cada día y hacerme cargo de todas mis decisiones, de todos mis sentimientos, de toda mi historia, es agotador. Sería entretenido levantarnos y ser cada día una persona diferente, con días buenos y días malos.

jueves, 4 de diciembre de 2014

Domingo

Yo creo firmemente que el domingo es un tópico literario, y como tal debería estar reconocido tanto o más que el carpe diem o el ubi sunt. Es que las "abandonadas tardes de domingo" nos han inspirado a todos, y evocan un sentimiento en común. Recopilé bastante material que apoya mi hipótesis, disfrútenlo.

https://www.youtube.com/watch?v=BdkD1sBUPEA
https://www.youtube.com/watch?v=8k-eX3rF8xM
https://www.poeticous.com/roque-dalton-garcia/el-cinico?locale=es

domingo, 23 de noviembre de 2014

Bodas de oro

La Claudia se acostó con mi marido. Y tiene cara para decírmelo ahora. Y no sólo se acostaron una vez no no no. Tuvieron un hijo, niño que yo crié como mío. Pensaba en mi inocencia que su padre era un hombre cualquiera, no mi marido, no mi marido. El descaro es tan grande, dolor, dolor, dolor.
Ella tiene la culpa de todo, yegua. Las hermanas, Claudia, no hacen eso. Él no tiene culpa, él no tiene mucho que ver.
Mis lágrimas están tan saladas como la vez anterior, y la anterior, que supe de otro de los hijos de mi marido. Pero ni siquiera el resignarme está en mis manos. Dolor, dolor, nada.
-¿Te sirvo once viejo?

lunes, 3 de noviembre de 2014

¿Hilitos de plata o lanitas color rojo italiano?

Cuando hablan de que toda la gente está conectada, yo siempre imaginé lanitas de color rojo italiano, uniéndonos, enredadas. El otro día un cantante dijo que el imaginaba hilitos de plata, deben ser muy fínos y estar muy tensos, a diferencia de mis lanitas. De cualquier manera, siempre me ha interesado la forma en que nuestras historias se entrelazas. Cuando vas en una micro, o caminas por la calle, cuánta gente está ahí al mismo tiempo y en el mismo lugar, y se dirigen a lugares muy distintos y siguen con sus vidas. Pero en ese momento, ese pequeño instante, estuvimos todos juntos. Otras historias se entrelazan de manera mucho más compleja. Una palabra, una nota musical, en la misma hora y lugar, y nos entrelazamos en una historia. Es que nuestra lanita nunca se cortó, sólo se enredó, viajó a otro hemisferio, pero siempre vibró, a una frecuencia distinta, y ahora nos juntó a terminar, a continuar una historia. Existen encuentros tan intrascendentes, y otros que dejan una verdadera huella, yo creo que existe belleza en notar cómo es que estos hilitos están entrelazados, estas lanitas están enredadas.

lunes, 20 de octubre de 2014

Irreal

Este fin de semana, hicieron una de las cosas más lindas por mí, me escribió lindo y me lo leyó en público, frente a un montón de desconocido. "Hoy por primera vez le haré el amor a mi querida" dijo, y yo morí un poco. Quiero compartir esas palabras lindísimas que me regaló, con ustedes, también quiero que queden en el ciber espacio en caso de que a mi papelito le pase algo. Bueno, decía más o menos así, porque en vivo y en directo cambió unos detallitos.

Irreal, así es el carácter de nuestro ensueño juntos, sonido a mar, a túneles solares, piano, a velas blancas sobre un tren, el más lento del mundo.
Un sueño tangible, irreal de lo espacial, real de lo medular, moldeable, indefinido, diferente, real, real, inicialmente nocturno, con arena entre los dientes como azúcar en yogur.

Besos.

Pelo de vodka de frutilla, no importa que sea un champú de frambuesa más barato. Besos musicales.

Me evoca una silla en medio de la calle, un algodón de azúcar salvaje, que me aprete fuerte a sus colorantes, intenso beso. Mi lengua debe pedirle permiso a esos dientes guardianes para entrar en su boca y abrir sistema solar entre nuestros besos, planetas, estrellas, que se mueven de boca en boca. La aspereza de su lengua es como besar un helado de pasas al ron. Después del helado un sabor a zapallo.

Después del cigarro un sabor a eternidad, que se mantiene en mi boca. Juego con su pelo, me acaricia las palabras nuestros besos son conversaciones y nuestros abrazos son la realidad, nuestro único enemigo es el tiempo.

Un viaje distinto en el que cada vez se aprende algo nuevo.

Mirar el mar desde la biblioteca, besarnos entre los estantes de la sección novelesca.

Fumar, tomar vino o un café juntos. Partidas de damas con el Carlos y el Horst, la Vale de vez en cuando.

Gritar desde los miradores ¡Perra culiá! Meternos al mar una noche helada.